Las empresas se activan para liderar la recuperación económica - Grupo Nomo - La Vanguardia

Grupo Nomo

“Siempre hay que saber adaptarse”, afirma también Borja Molina-Martell fundador y CEO del grupo de restaurantes japoneses Nomo. “Hubo un momento, en plena pandemia, que vimos el futuro muy negro, ya que teníamos todos los locales cerrados. Pero nos pusimos en movimiento, analizamos los problemas, las nuevas oportunidades y tomamos decisiones.

La red de restaurantes Nomo activó en pocos días una red de comida japonesa a domicilio

Cambiamos rápidamente el modelo de negocio, adaptamos las cocinas de algunos restaurantes, y apostamos por las comidas preparadas, con entrega a domicilio a través de una plataforma propia de pedidos. Fuimos muy activos en redes sociales, con web propia, y generamos tanta demanda que nos permitió recuperar rápidamente el 100% de la plantilla de la línea de delivery . Eso fue un impulso enorme para el negocio. Incluso en plena pandemia pudimos continuar con la apertura de nuestro primer restaurante en Madrid. Ahora, poco a poco, hemos ido abriendo también todos nuestros restaurantes, aunque con la restricción de aforo que exigen las autoridades sanitarias”.

“Todo cambia muy rápidamente –añade Borja Molina– y las decisiones deben tomarse día a día. Mi padre decía que hay que prepararse para las adversidades cuando todo va bien y eso es lo que hay que hacer siempre. Ahora toca activarse, a partir de la realidad actual, sin compararse con el año pasado”.

Las decisiones deben tomarse día a día. Ahora toca activarse, a partir de la realidad actual, sin comparar con el año pasado


¿Antojo de ramen? El ingenioso sistema para que llegue perfecto a casa - 20minutos

En pocos años, el ramen se ha convertido en uno de los clásicos cuando llega el frío. Aunque en Japón se consume durante todo el año, esta sopa de origen chino y a base de sabroso caldo, fideos y otros ingredientes, se ha hecho un hueco en nuestros corazones soperos.

Una moda que ha permitido que la lista de restaurantes especializados en ramen no deje de crecer, al menos en las grandes ciudades. Así que, en caso de antojo, salir a la calle y dar con un ramen bueno o por lo menos decente es relativamente sencillo.

La cosa se complica si al antojo se le une un poco de pereza o, sencillamente, apetece tomarlo en casa. Y es que una de las claves del ramen es que hay que consumirlo recién servido y muy caliente.

¿Recalentar?

El problema es doble: en contacto con el caldo caliente durante demasiado tiempo, los fideos se cocinan más de la cuenta, engordan y pierdan la textura ideal. Y si se enfría, recalentarlo produce el mismo efecto. Y posiblemente en Japón sería considerado directamente un delito.

El caso es que hay una solución tan sencilla como ingeniosa a este drama ramenero: caldo por separado del resto de ingredientes. Tan sencillo como eficaz. Esa es la propuesta de Nomomoto, un servicio de entrega a domicilio y recogida para llevar a casa de la cadena de restaurantes japoneses Grupo Nomo.

Ramen a domicilio de Nomomoto
Instrucciones de .preparación en casa.
Iker Morán

Según nos cuentan, llevan más de un año con este sistema de envío en marcha y, que nosotros sepamos, son los únicos o al menos los pioneros. Y la idea parece que gusta porque según sus cifras este año llevan servidos más de 6.000 ramen a domicilio en Barcelona, 1.000 de ellos solo el pasado mes de octubre.

Tsukemen

¿El origen? Tal y como ellos mismos cuentan, no inventaron nada, simplemente aplicaron al ramen el sistema del tsukemen, un plato similar en el que fideos y caldo se sirven por separado y el comensal los va mojando antes de comerlos.

¿Y funciona? Lo hemos probado y la verdad es que sí. El pedido llega en dos recipientes: en un bol todos los ingredientes secos y en otro el caldo del ramen.

Tal y como se indica en el folleto que se incluye, un minuto de microondas a máxima potencia el caldo -recomendación: un poco más, tiene que estar bien caliente-, se vierte sobre el resto de ingredientes y a disfrutar.

Solucionado el antojo de ramen sin salir de casa y sin tener que liarse a cocinar uno.